La magia del chawan: historia y cómo elegir el cuenco de matcha perfecto
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Lo sentimos, pero no todos los cuencos valen para preparar matcha. Si no conoces el chawan, quédate y te explicamos de dónde viene y cómo escogerlo.
El chawan es el recipiente que se emplea para preparar el té: un elemento fundamental que combina estética con funcionalidad y tiene su propio simbolismo.
Origen del chawan
Este cuenco tradicional japonés tiene origen chino y se remonta al siglo IX, durante las dinastías Tang y Song, cuando el té se consumía en polvo. En esa época, el cuenco buscaba resistir el calor y batir el té sin ser derramado: no había ritual ni simbolismo.
Cuando los monjes budistas zen llevan el té a Japón, instauran también los cuencos chinos. En Japón, todo lo que proviene de China se ve como algo valioso y refinado. Con el tiempo, las grandes reuniones ruidosas dan paso a espacios íntimos donde lo que se valora es estar presente. Es entonces cuando nace el chawan japonés: artesanal, irregular y expresivo.
¿Cómo debe ser un chawan?
Forma y tamaño
Debe tener volumen suficiente para batir el matcha sin derramarlo, borde con cierta irregularidad para facilitar el movimiento al batir y una boca ligeramente abierta para sujetarlo cómodamente.
Peso y textura
Debe transmitir estabilidad: ni tan pesado que canse las manos, ni tan ligero que parezca frágil. El grosor permite retener el calor. La textura rugosa con pequeñas irregularidades aporta mejor sujeción y carácter a la pieza.
Material
Las cerámicas más empleadas son:
- Raku: moldeada a mano y cocida a baja temperatura. Textura rugosa, ligera, con esmaltes mate en tonos rojizos o terrosos.
- Hagi: arcilla blanca y fina, superficie suave casi aterciopelada, tonos pastel. Con el uso se crea una pátina característica.
- Karatsu: con influencias coreanas, arcilla más pesada en tonos marrones o grises, muy estable al sostenerla.
No existe un único chawan perfecto. El ideal es aquel que encaje contigo: el tamaño de tus manos, tu sensibilidad, la forma en que preparas y bebes tu té.